Gastos que acompañan a la compra de una vivienda
Cuando buscamos una nueva vivienda, miramos el precio de venta de la misma. Sin embargo, si nos decidimos a comprarla, no será ese el precio que pagaremos, sino que además deberemos abonar unos gastos adicionales que resultan de los trámites que hay que realizar a la hora de la compra, que encarecen el precio final alrededor de un 10% por papeleos, trámites, impuestos, notarios, etc. Los gastos que tendrás que abonar son los siguientes:

– Si la casa es nueva, se paga el IVA. Si es una vivienda de segunda mano se paga el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que es diferente según la comunidad donde realicemos la compra. Existen algunas excepciones a esto.

– Si la vivienda es de segunda mano, normalmente el dueño obtendrá una plusvalía, y se debe pagar al ayuntamiento por ella.

– Notario: Tienen unas tasas fijas dependiendo del precio de la vivienda, pero puede variar dependiendo del notario, el número de copias, etc.

– Registro de la Propiedad: Se deben abonar unos gastos por el cambio de dueño de la vivienda, que varían según cuánto cueste la casa.

– Impuesto de Actos Jurídicos Documentados, que se derivan de la tramitación de la hipoteca y rondan el 1% del precio de la vivienda.

– Otros gastos: bancarios, los derivados del gestor que te lleve la compra, etc.

Estos gastos se aplican a las viviendas, a las plazas de garaje, a los bienes inmuebles, etc. Por ejemplo, si compras la plaza de garaje con la vivienda pagarás un IVA del 8%, pero si la compras sola el IVA será del 18%.

– Normalmente estos gastos los paga el comprador, ya que, aunque el vendedor tenga que hacer frente a alguno de ellos, los incluirá en el precio de la vivienda.