tax Gastos que nos podemos deducir si alquilamos una vivienda
Más de la mitad de propietarios de viviendas alquiladas lo hacen “en negro”, es decir, sin que la Administración tenga noticia en ningún momento de que la vivienda está siendo alquilada, para así no tener que hacer frente a los pagos de impuestos derivados del arrendamiento de la vivienda.

Sin embargo, antes de alquilar una vivienda de este modo, si somos propietarios conviene que hagamos números y verifiquemos si nos conviene sacar a la luz el alquiler de la vivienda, ya que, aunque conlleva pagos, también nos permite tener acceso a subvenciones y desgravaciones que nos pueden resultar beneficiosas desde el punto de vista económico.

Entre los gastos que nos podemos deducir si alquilamos nuestra vivienda tenemos los siguientes:

- Si en su momento pedimos un crédito para comprar la vivienda que ahora deseamos alquilar, podemos desgravarnos los intereses del mismo, lo cual puede suponer una gran ayuda para nuestro bolsillo a la hora de pagar dicho crédito.

- También nos podemos deducir las cantidades que pagamos a la Comunidad de Propietarios y el Impuesto de Bienes Inmuebles, conceptos que raramente podemos repercutir en el alquiler si queremos que éste sea atractivo a los posibles inquilinos. También nos podemos deducir las derramas que se realicen para conservar el edificio y otros gastos como el seguro del hogar.

- A veces mantener el piso en buenas condiciones y reformarlo para poderlo alquilar también supone un gasto para el propietario. Por ello también es posible deducirse un 10% de las cantidades que hayamos invertido en mejoras o reformas de la vivienda.

- Si nuestros inquilinos tienen entre 18 y 30 años, podremos deducirnos hasta el 100% del alquiler, así como beneficiarnos de otra serie de beneficios fiscales.