Gastos que pasan desapercibidos
Cuando pensamos en ahorrar gastos, pensamos en grandes sumas o en partidas que representan un gasto grande a la semana o al mes. Sin embargo pocos pensamos en esos pequeños gastos del día a día de los que no tenemos conciencia y que, poquito a poquito suman una cantidad nada desestimable al año. Aparte del tabaco, del que quien más y quien menos ya tiene conciencia del gran desembolso que supone fumar, existen otros en los que apenas reparamos. Aquí te presentamos algunos de ellos:

En el trabajo, ese dulce, refresco o esa botella de agua que te compras todos los días en las máquinas expendedoras de la cafetería supone un gasto en torno un euro al día o incluso un poquito más, gasto que no supone ninguna quiebra para tu presupuesto, pero deberías pensar que si te llevas el tentempié desde casa o compras tú el agua embotellada y rellenas la botella que usas a diario en el trabajo, te puedes ahorrar hasta 250€ al año.

En casa muchos tenemos ese grifo o esa cisterna que gotea. Sabemos que tenemos que llamar a un fontanero, pero nos da pereza y nos echa para atrás lo que éste nos va a cobrar. Pero si lo dejas así, a parte del derroche que supone, va a suponer un gasto anual extra en tu factura del agua.

Y finalmente un gasto del que muchos nos olvidamos. Llega al Año Nuevo y entre nuestros propósitos está, como no, perder peso y ponernos en forma. Por lo tanto, con mucha decisión nos apuntamos al gimnasio aunque luego, poco a poco, se nos va yendo la fuerza de voluntad. Por pereza o por falta de tiempo dejamos de ir pero tampoco nos damos de baja pensando en que “ya iremos”. Si lo pagas y vas, perfecto. Si lo pagas y no vas, podrías ahorrarte hasta 400€ al año.