Hipotecas mobiliarias
Cuándo pensamos en la hipoteca siempre nos viene a la cabeza un edificio o bien inmueble, ya que estamos acostumbrados a que sirvar para garantizarlos. Sin embargo, existe otro tipo de hipotecas, denominado hipoteca mobiliaria, que se realizan sobre un bien mueble. Debemos tener en cuenta que no puede usarse para garantizar cualquier bien mueble, ya que los únicos que podemos usar como garantía en un préstamo hipotecario de este tipo son:

– Establecimientos mercantiles.

– Coches y otros vehículos a motor.

– Aviones.

– Maquinaria industrial.

– Propiedad intelectual e industrial.

En el caso de los establecimientos mercantiles podemos establecer por un lado la hipoteca inmobiliaria sobre el propio local de negocio además de la hipoteca mobiliaria sobre el negocio íntegro, dentro de la cual el local puede ser alquilado perfectamente.

Para formalizar una hipoteca mobiliaria debemos elevarla a escritura pública al igual que en el caso de los bienes muebles. En ella aparecerán la valoración y la responsabilidad hipotecaria. Se deben recoger haciendo un desglose entre el importe principal del préstamo y la parte accesoria que se tase para hacer frente a los intereses y costas. También se identificarán claramente los bienes hipotecados, bien utilizando el contrato de arrendamiento o bien mediante el número de bastidor, matrícula o número de patente.

Aunque el uso de esta hipoteca no está muy extendido entre particulares, sí lo está para el caso de las aeronaves, vehículos de alto coste como camiones y barcos o incluso en actividades empresariales y mercantiles como son los traspasos de farmacias o las licencias de taxis.

En cualquier caso, a la hora de utilizar este tipo de hipotecas debemos tener en cuenta que son una opción si tenemos una situación patrimonial relativamente buena o si nuestros negocios tienen una gran estabilidad a través del tiempo.