hipotecas rápidas Hipotecas urgentes
Las entidades bancarias han cerrado el grifo del crédito. No hay más que acercarse a una de ellas a solicitar un préstamo para adquirir una vivienda y es tal la cantidad de requisitos que piden que difícilmente un trabajador con un salario medio pueda lograr que se lo concedan. Sin embargo, aunque no puedan acceder al crédito, la necesidad de tener una vivienda sigue existiendo y, debido a esa demanda, han nacido las hipotecas urgentes.

Estas hipotecas no son concedidas por los bancos y cajas, sino que son agentes o consultoras que a veces actúan como mediadores entre el banco y el particular y otras veces directamente conceden el préstamo para la compra de la vivienda.

Si no tenemos más remedio que solicitar este tipo de hipoteca, deberemos consultar por teléfono todos los puntos relativos a la concesión de la misma y a las tarifas de intermediación, ya que eso puede hacer que unas condiciones que en principio parecían muy favorables realmente no lo sean tanto. La hipoteca urgente, al igual que los créditos rápidos, se concede muy fácilmente, pero si no somos cautos a la hora de leer con atención todo lo que firmamos y no disponemos de toda la información, esta hipoteca nos puede salir muy cara.

En este tipo de hipotecas debemos prestar especial atención a los siguientes puntos:

- Verificar las comisiones que se nos impondrán en caso de impago. Normalmente en las hipotecas urgentes son muy superiores a las fijadas en las hipotecas ordinarias.

- Los intereses de demora, que suelen ser bastante más elevados de los que nos cobraría un banco o caja.

- También debemos prestar atención a las cuotas aplicables a los distintos conceptos o lolos porcentajes que debemos abonar sobre el capital recibido.