Intereses sobre intereses en las tarjetas de crédito
Las tarjetas de créditos no son buenas ni malas de por sí. De hecho, a más de uno de nosotros nos han sacado de algún que otro apuro financiero. Pero su peligro radica en el mal uso que podemos hacer de ellas y sobre todo, en una potestad de las entidades que emiten la tarjeta de crédito que muchos usuarios desconocen en el momento de firmar el contrato de la tarjeta. Esta potestad es la posibilidad que tiene la entidad emisora de la tarjeta de cobrar intereses sobre los intereses, o, dicho en términos financieros, capitalización de los intereses del crédito de la tarjeta.

Por ejemplo, si tenemos una tarjeta con un interés mensual del 1.5% y debemos 100€ del crédito de la tarjeta, cuando pase el mes deberemos pagar 101,5 euros, resultantes de sumar los 100€ de capital y los 1.5€ de intereses. Si por cualquier circunstancia no puedo hacer frente al pago, al mes siguiente me van a cobrar los intereses de la deuda sobre los 101,5€, no sobre los 100 que yo debía. Y esto es porque los intereses vencidos pasan a formar parte de la deuda principal, con lo cual acabamos pagando intereses de intereses.

Por ello, sin darnos cuenta, nos podemos encontrar rápidamente con que se ha duplicado el capital que debemos, y, hasta que no paguemos, dicha deuda sigue generando intereses que van aumentando el capital. Este interés suele ser mucho mayor en las tarjetas emitidas sin necesidad de cambiar de entidad bancaria, cuyos intereses ya son de por sí altos y aumentan considerablemente cuando son intereses sobre deuda vencida. Por ello, si tenemos que hacer frente a varios créditos y no podemos pagarlos todos, lo más aconsejable es hacer frente en primer lugar al crédito de la tarjeta si no queremos encontrarnos con una bola de nieve que se agranda más cada més.