“Kangurotecas”, más económicas que las guarderías
Conciliar la vida laboral y familiar es siempre complicado, pero lo es aún más cuando se tienen hijos pequeños. Para lograrlo, podemos acudir a los abuelos, pero cuando estos no pueden hacerse cargo de los pequeños, o no viven en la misma ciudad, debemos pensar en las guarderías. Sin embargo, no existen suficientes plazas en las guarderías públicas como para dar cobertura a todos los niños de esas edades, y la guardería privada no siempre es un gasto al que una familia pueda hacer frente, sobre todo cuando hay más de un niño pequeño en la familia al igual que la contratación de una persona que se encargue del cuidado de los niños. Para ayudar a resolver esta situación han nacido las “kangurotecas”.

La principal diferencia entre estas y las guarderías es que las primeras tienen un horario continuado, normalmente, de diez de la mañana a ocho de la tarde a lo largo del cual se puede dejar a los niños unas pocas horas. A diferencia de las guarderías, que cuidan a los niños durante toda la jornada, en las kangurotecas sólo pueden estar períodos cortos de tiempo que nos pueden ser muy útiles a la hora de conciliar el trabajo y el cuidado de los hijos. Así, si los padres, por ejemplo, deben prolongar la jornada laboral, o ir a realizar trámites administrativos, o cualquier otra circunstancia en la que no puedan hacerse cargo de sus hijos, los pueden llevar a la kanguroteca.

Otro de los atractivos son los precios, ya que frente a los 400 euros mensuales de media de una guardería o los 900 que podría costarnos un canguro, las kangurotecas nos pueden salir por unos 145 euros de media al mes por cinco horas o hasta 190 si optamos por jornadas completas.