La crisis disminuye el número de divorcios

La crisis económica tiene repercusiones en todas las áreas de nuestra vida. Por ella nos hemos visto obligados a recortar o a cambiar nuestro ocio, replanificar las vacaciones, cambiar nuestros patrones de gasto e incluso a plantearnos salir al extranjero a buscar un puesto de trabajo.
Tanto es así que, después de cinco años, la crisis se ha dejado notar incluso en el número de divorcios, que ha descendido a niveles de hace diez años y no porque hayan mejorado las relaciones personales y haya menos parejas que deseen divorciarse, sino muchas de las parejas que antes de la crisis se hubieran divorciado, ahora no tienen medios para hacer frente al coste que supone un divorcio.
No sólo es el coste que puede llevar el proceso en sí, especialmente si el divorcio no es de mutuo acuerdo y en el intervienen abogados, se acumulan demandas y procesos judiciales, sino que el hecho de tener que mantener dos viviendas y hacer frente al doble de gastos se ha convertido en imposible para muchas parejas.
Según datos del CGPJ durante el 2011 los divorcios descendieron un 1,9%, de 119.554 a 117.179, mientras que las separaciones se redujeron un 7,7%, de 7.962 a 7.347, y los matrimonios declarados nulos aumentaron de 166 a 176, un 6%. De entre los 117.179 divorcios que se produjeron durante el pasado año, 68.851 fueron de mutuo acuerdo y los 48.328 restantes fueron no consensuados, es decir, con litigios y procesos judiciales de por medio.
Pero no sólo el divorcio es el que se ha visto afectado por la crisis, sino también las separaciones, incluidas las de mutuo acuerdo, también por razones económicas. En total, de las 7.347 separaciones que se produjeron el año pasado, 4.872 fueron de mutuo acuerdo y las restantes 2.475 sin consenso.





