La película Manual de un Tacaño parodia la obsesión por el ahorro
La obsesión por el ahorro puede rozar el límite de la tacañería. Este es el punto de partida de la película “Manual de un tacaño” que parodia a un protagonista obsesionado por acumular dinero en su cuenta bancaria a costa de su propia calidad de vida, ya que se priva de cualquier tipo de capricho, incluso de los bienes esenciales.

Y esta actitud también influye en sus relaciones personales puesto que la película pone de manifiesto cómo la generosidad material, también está en conexión con la generosidad emocional y el interés por los demás. Por ejemplo, el gesto de hacer un regalo a un amigo en el día de su cumpleaños es un detalle positivo para esa amistad.

Argumento de la película

El protagonista de la película es François Gautier, un profesor de música que cronometra al milímetro, el tiempo de la ducha, ilumina su cocina durante la noche aprovechando la luz de las farolas de la calle y nunca sale a comer a un restaurante. Solo tiene una amistad: el director de su banco, quien además actúa como psicólogo. A partir de este argumento puedes disfrutar de una entretenida película que integra el humor y la ironía en torno a ese defecto de la tacañería que hace sufrir principalmente a quien lo padece.

La vida del protagonista cambia cuando se enamora de una compañera de su orquesta. En ese momento, la película muestra en tono cómico la odisea que supone para una persona obsesionada con el gasto cero, tener una cita en un restaurante.

La película Manual de un Tacaño parodia la obsesión por el ahorro

Una película con un mensaje de fondo

Sin embargo, más allá de la parodia, la película también tiene un giro de guión totalmente inesperado para el espectador en un momento de la trama. Y en ese momento, tomas conciencia también de que existen formas de generosidad que van mucho más allá de lo económico. La película está actualmente en cines.