La remuneración por objetivos
Dado el alto nivel de competitividad que existe hoy en el mundo empresarial, se busca que los empleados sean cada vez más competentes y den más de sí mismos a la empresa y desempeñen su puesto de la forma más eficaz posible. Sin embargo, las empresas saben que, para lograr esto, es necesario motivar al trabajador para conseguirlo, con lo cual es cada vez más frecuente en España una fórmula de retribución importada de Estados Unidos que consiste en que, aparte del sueldo fijo, a final de mes al trabajador se le da otra retribución variable en función de los beneficios que haya generado para la empresa. Esta es la conocida “remuneración por objetivos”.

Para que este sistema sea efectivo, los objetivos que se fijen deben cumplir unas determinadas características; deben ser posibles, ya que nada desanima tanto a un trabajador como luchar por unos objetivos que sabe que son inalcanzables; también cuantificables en algo concreto, como el número de unidades del producto vendidas o el número de clientes captados. Así mismo debe existir una correlación entre el esfuerzo realizado y la remuneración recibida, de forma que, a mayor esfuerzo, mayor remuneración. Y se deben mantener a lo largo del período fijado para ellos.

También es importante que la retribución fija que cobra el trabajador sea de por sí atractiva y suficiente. que le permita vivir y que le anime a trabajar más, ya que si el fijo es muy pequeño, el trabajador se buscará otro empleo.

Es muy importante explicar bien el sistema a los empleados, para que en el futuro no haya conflictos por diferentes interpretaciones y que los objetivos sean flexibles y se adapten a los cambios del mercado. Los objetivos válidos hoy no lo serán al año que viene.