
Si estás buscando una opción que te permita rentabilizar tus ahorros y tienes en perspectiva comprarte una casa a corto plazo, o remodelar la que ya tienes, el producto bancario que mayor rentabilidad te ofrece en este momento son las cuentas-vivienda.
Las cuentas-vivienda son similares a un depósito bancario, con la particularidad de que están dirigidas a la compra de la primera vivienda o a la construcción o remodelación de la vivienda de la que ya se sea propietario, siempre que sea la vivienda habitual. Estos productos no son válidos para la adqusición de la segunda vivienda.
La principal ventaja de estas cuentas es de tipo fiscal, ya que la deducción general que nos podemos aplicar por ella está en torno al 15%, según la Comunidad Autónoma en la que residamos y por un importe máximo anual de 9.015,18€. Por otro lado, después de que el gobierno reformara la legislación que regula este tipo de cuentas, el plazo para la utilización de los ahorros ha pasado de cuatro a seis años aunque, eso sÃ, esos dos años extra no te puedes desgravar nada por esta cuenta, pero la desgravación de los cuatro primeros merece la pena.
Entre las Comunidades Autónomas, en la que sale más ventajoso abrirse una cuenta de este tipo es Cataluña, ya que se ofrecen deducciones basadas en las circunstancias particulares de cada contribuyente, es decir, la edad, si tiene o no empleo, o si aún es estudiante, siempre que tenga hasta 32 años y una base imponible infierior a 30.000€.
Para que la reforma del inmueble la cubra este tipo de cuenta, en la legislación del IRPF se exige que la obra debe corresponder al 25% del precio de adquisición, siempre que la compra se realizara hasta 2 años antes o a igual porcentaje pero del valor de mercado menos el valor del suelo.


























































