Las pensiones no contributivas
En estos momentos en que tanto se habla de las pensiones de jubilación y de aumentar los años trabajados o los requisitos para cobrarla, muchos se preguntan si, durante su vida laborarl, lograrán cubrir esos años. Por otra parte, en momentos de crisis como la actual, se da un boom de la economía sumergida, que proporciona ingresos pero que no se ve reflejada en nuestra vida laboral. Ello nos lleva a preguntarnos qué ocurre si, por no haber trabajado, haberlo hecho en negro o no haber cotizado los suficiente, tendremos derecho a pensión de jubilación.

A estos grupos de personas se suman también colectivos específicos, como los investigadores, cuya remuneración suele hacerse mediante becas que no cotizan en la Seguridad Social.

Afortunamente, nuestro sistema de Seguridad Social, indirectamente, contempla todo este tipo de situaciones, y para estas personas existen las denominadas pensiones no contributivas, cuyo objetivo es que todos los ciudadanos gocen de la cobertura de la Seguridad Social aunque no hayan cotizado nunca.

Los requisitos para acceder a estas pensiones son los siguientes:

– No tener ingresos suficientes, es decir, ganar menos de 4.755,80€ euros anuales.

– Tener sesenta y cinco años de edad, aunque éste es un requisitos sólo si es pensión de jubilación, no para otro tipo de pensiones no contributivas.

– Residir en territorio español o haberlo hecho durante diez años durante el período que va de los dieciséis años de edad al momento de percepción de la pensión.

– Existen ciertas incompatibilidades para el cobro de esta pensión, como es estar percibiendo una pensión contributiva de invalidez, una pensión de asistencia o cualquier otro tipo de pensión de este tipo.

– La cuantía de estas pensiones en 2010 será de 339, 70€ mensuales.