depositos Los depósitos más rentables
Últimamente la rentabilidad de los depósitos no es tanta. Podemos decir que ha descendido entre un 2,50 y un 4,50% en los últimos meses. Para hacer frente a ese déficit, las entidades bancarias han decidido crear depósitos más sofisticados, con bonificaciones y vinculaciones a algún otro activo financiero que sí da o puede dar importantes beneficios.

Referenciarlos a la renta variable es una de las opciones más interesantes. Esto quiere decir que la rentabilidad seguirá su curso paralelamente al del valor escogido durante el periodo de validez del producto de ahorro.

La mayoría de nuevos depósitos se pueden suscribir a través de Internet. Los plazos son muy ajustados, pudiendo ser de 3 o 6 meses en algunos casos. En cualquier caso, la rentabilidad se mueve entre el 2,50 y el 4,50% y se pueden contratar a partir de 500 euros, aunque los más exigentes son de un mínimo de 3.000 euros. Las comisiones de mantenimiento no se asocian aunque sí se penalizan en caso de cancelación.

En muchas ocasiones lo que se busca es premiar la fidelidad del cliente o la transferencia de dinero procedente de otras entidades. Los depósitos crecientes, por ejemplo, son muy rentables. Se aplica un interés que va aumentando en los 18 meses que puede tener de vida, con independencia de cómo puedan evolucionar los mercados.