compras financiadas Los riesgos de las compras financiadas
Aunque tanto en las compras a plazos como en las financiadas dividimos el pago del importe del producto en varias mensualidades, son dos formas distintas de pago fraccionado a las que nos podemos acoger si vamos a realizar una compra o a contratar un servicio que nos suponga un gasto elevado.

- En el caso de las compras a plazos es el propio comerciante o establecimiento quien nos divide el pago de la compra.

- En las compras financiadas o contratos de servicios financiados es una tercera empresa, la entidad financiera, quien abona el importe total de la compra y nosotros pagamos las cuotas a dicha entidad financiera.

La diferencia principal entre ambas estriba en que si la empresa que presta el servicio deja de ofertarlo, la deuda con la entidad financiera continúa vigente, por lo que debemos seguir pagando aunque ya no recibamos los servicios contratados. el servicio deja de ofrecerlo, nosotros seguimos teniendo la deuda con la entidad financiera. En este caso, hay que seguir pagando, a pesar de no seguir recibiendo los servicios contratados, con lo cual nos vemos doblemente perjudicados. Esto es lo que ocurre si, por ejemplo, contratamos un curso de idiomas o de preparación de oposiciones o un servicio dental y la empresa cierra sin previo aviso.

En estos casos sólo podemos hacer una cosa: denunciar a la empresa que ha cerrado sin avisar pero seguir pagando a la financiera para que no nos declare en mora.

Por ello siempre es conveniente leer bien el contrato de financiación que suscribamos con la empresa, ya que muchas veces la empresa no informa claramente de este punto, pero sí debe aparecer recogido en la documentación, ya que lo que estamos firmando es un contrato de financiación con una entidad financiera.