Nuestros derechos ante las reparaciones del hogar
Por muy nuevo que sea el piso que nos hemos comprado, antes o después tendremos que realizar en él alguna reparación de albañilería o fontanería que no suelen salir precisamente baratas y a veces el trabajo realizado no soluciona totalmente la avería o la rotura. Por ello debemos tener en cuenta una serie de puntos cuando queramos hacer una reparación en casa:

En primer lugar, es muy importante que pidamos siempre un presupuesto antes de comenzar la reparación. La empersa no nos puede negar este documento, ya que está obligada a dárnoslo. En él deben constar, entre otros, la descripción del servicio, el precio de la mano de obra, fecha aproximada de inicio y fin de la obra, y duración de la garantía del trabajo.

Si finalmente no aceptamos el presupuesto, la empresa sólo nos puede cobrar por su realización si nos ha avisado antes de ese coste. Debemos tener en cuenta que los gastos de desplazamiento del presupuesto sólo se pueden cobrar una vez, aunque el técnico haya tenido que realizar varios viajes para elaborarlo.

Una vez terminado el trabajo, la empresa tiene obligación de emitir una factura que, junto al presupuesto, nos servirá como garantía si debemos realizar alguna reclamación. Aunque quien haya realizado la obra sea una empresa subcontratada, en caso de tener algún problema, podemos dirigirnos a la empresa con la que contratamos el servicio de reparación.

El plazo de garantía de la reparación que nos hayan realizado es el que nos dé la empresa. Para las piezas y materiales, el plazo de garantía es de dos años si son nuevas y de uno si son de segunda mano. Si se han utilizado estos últimos, debe haber siempre con nuestro consentimiento.