Números rojos: Intereses deudores y comisión por descubierto
Cuando tenemos que hacer frente a gastos imprevistos o nuestros gastos superan a nuestro disponible en el banco, es habitual que nuestra entidad bancaria nos adelante el dinero, apareciendo entonces un saldo negativo en nuestra cuenta, lo que significa que somos deudores del banco, es decir, que estamos en números rojos.

Cuando esto sucede, a veces no tenemos más remedio que dejar el saldo en negativo hasta que cobramos la siguiente nómina o recibimos algún pago. En ese momento, es cuando nos damos cuenta de que el banco no sólo nos ha cobrado la cantidad que nos había adelantado, sino otras cantidades que suelen incrementar de forma considerable dicha cantidad. Esto se debe a que, en cuanto entramos en números rojos, el banco nos cobra una serie de gastos, como son los intereses deudores y la comisión por descubierto.

La comisión por descubierto engloba todos aquellos gastos que nos cobran las entidades bancarias cuando realizamos un cargo sin tener dinero en la cuenta. Esta comisión es invariable y aparece en el contrato que hemos firmado al contratar la cuenta, aunque casi nunca leído, y se nos aplica automáticamente en el momento en que quedamos en descubierto.

También nos cobran la comisión de reclamación de posiciones deudoras, es decir, todas las gestiones que realiza la entidad para reclamarte el importe que debes, como el envío de cartas, etc.

Los intereses deudores derivan de la aplicación por la entidad bancaria del tipo de interés por descubierto a la cantidad que tienes en descubierto. Al haber adelantado el dinero, el banco te cobra intereses como si fuera un préstamo.

Ni la comisión por descubierto ni los intereses pueden derivar en una TAE que supere en 2,5 veces el interés legal del dinero.