Números rojos: quedarse al descubierto
Los números más temidos son los rojos. Significa que te has quedado sin dinero. No tienes nada en la cuenta. Estás a cero debido a una situación de debilidad económica. Un imprevisto que puede costar muy caro si no se previene. Un recibo cobrado antes de tiempo o un retraso en el pago de la nómina pueden ser los factores determinantes para dejar una cuenta en descubierto, en números rojos. Con la crisis esta situación se ha multiplicado entre los ciudadanos. La falta de liquidez que sufren numerosas familias, debido a la subida del paro y el fuerte endeudamiento sin control, ha provocado que cada mes las entidades financieras registren bastantes casos de clientes morosos que les deben dinero. Se han encontrado que su cuenta corriente está en negativo.

Para cubrirse, la banca ha reaccionado con una fuerte subida de comisiones. El cobro mínimo tener un descubierto asciende ya a 30 euros, mientras unos meses atrás era de 9 euros. Pero no es la única penalización. Cuando un cliente deja su cuenta en números rojos: se le cobra por apertura de descubierto (un porcentaje sobre la cantidad negativa), se cobra por la reclamación de descubiertos (para compensar los gastos de gestión de regularización) y además, todas las entidades cobran un tipo de interés bastante elevado a los clientes que dejan la cuenta en números rojos (ronda el 8%). Si al final sumamos todos los gastos, queda evidente que dejar la cuenta al descubierto es una práctica que resulta muy cara.

Hacer una previsión de gastos errónea puede suponer quedarse en situación de deudor con el banco. Es por eso fundamental tener un control estricto de todos los movimientos de la cuenta, especialmente cuando llegamos a fin de mes. La cuantía que el banco o caja puede dejar en descubierto es dispar entre entidades aunque suele ser de unos 500 euros, pudiendo ser más si el cliente tiene la nómina domiciliada. Lo recomendable es regular la posición lo antes posible. Si el cliente no lo hace en un cierto periodo de tiempo, el banco podría pasar la cuenta a mora, bloquearla y exigir por vía judicial el pago de la deuda pendiente, aunque sea pequeño. Cuantos más días pasen con la cuenta en números rojos, los intereses serán mayores.

Intenta solucionarlo rápido y que no vuelva a suceder.