Organizar la economía doméstica
Una vez terminan las fiestas navideñas, empiezan las rebajas, pero lo más importante es centrarse en organizar la economía doméstica para prever los gastos y eliminar los innecesarios para afrontar las subidas de este mes de enero. El nuevo año comienza con una empinada cuesta que a menudo se prolonga hasta febrero. Los excesos gastronómicos, los regalos, los gastos en fiestas o en las cenas de trabajo siempre terminan pasando factura. La paga extra ya la hemos gastado y ahora toca afrontar la realidad para no tener problemas económicos durante el año.

Como siempre, la subida del IPC hace que la vida sea más cara, especialmente si suben los precios y los salarios se estancan. Los precios de los transportes públicos se también se actualizan. Otra de las subidas típicas del mes de enero se produce en el precio de la electricidad y el gas. Enviar una carta por correo postal también es más caro que el año anterior. Las comisiones de los bancos y cajas de ahorro por supuesto también han subido.

En definitiva, cada vez es más complicado ahorrar y vivir se ha convertido en una actividad de lujo. Pocos son los que se pueden permitir grandes caprichos, la vida está mucho más cara. Todo es una realidad y tenemos que adaptarnos a los tiempos que corren, ya vendrán de mejores. Por eso, a pesar de que no podamos negociar la factura del agua o de la luz, si podemos revisar los contratos de telefonía o Internet, contratar algo más barato nos puede permitir ahorrar durante todo el año.

Comer en casa o llevarse la comida al trabajo es algo ya necesario para no tener que pagar un servicio en el restaurante. Importante también eliminar los gastos superfluos como la cuota de mantenimiento de tarjetas de créditos que no se utilicen o la televisión de pago que ya no vemos. Quizás ha llegado el momento de no comprar el periódico e informase de las noticias por Internet, que es gratis. No olvides que cuando salgas de compras, adquiere cosas con criterio y racionalidad.