
Una de las citas ineludibles que muchos padres tienen en los meses de abril, mayo y junio es la Primera Comunión de alguno de sus hijos, lo que supone tener que hacer frente a un gasto que muchas veces se asemeja más al de una boda que al de la comunión de un niño. Restaurante, invitaciones, fiesta, fotos, vídeos y un largo etcétera de elementos que, todos juntos, desnivelan muchos presupuestos.
Dado que no queremos renunciar a la celebración, lo mejor es seguir una serie de pautas que nos ayuden a ahorrar sin que por ello la celebración quede deslucida.
- Vestido o traje: El gasto medio que nos puede suponer vestir completamente a nuestro hijo o hija para este día puede rondar los 400 euros. Esta cifra la podemos reducir sensiblemente si pedimos prestado el traje a un amigo o a un familiar, si lo compramos de segunda mano o si lo alquilamos.




























































