
Después de mucho tiempo a vueltas con el copago sanitario, el Gobierno ha instaurado por fin el copago farmacéutico, que supondrá que, por primera vez desde que se creara la Seguridad Social aquellos pensionistas con pensiones contributivas que hasta ahora disfrutaban de medicinas gratuitas, tengan que pagar una parte del coste de los medicamentos, concretamente el 10% del mismo.
Este copago tendrá un tope de entre 8 y 18 euros por mes, dependiendo de la cuantía de la pensión que perciba el pensionista. Se mantiene la gratuidad de los medicamentos para aquellos que perciban pensiones no contributivas y los enfermos crónicos.




























































