Pensión compensatoria en el IRPF
La pensión compensatoria es una figura creada para, en caso de que la separación o el divorcio conlleve un desequilibrio económico para uno de los cónyuges, esta situación se vea compensada económicamente con una cantidad que vendrá determinada en el convenio regulador del divorcio, si es de común acuerdo, o en la sentencia de divorcio, si es no hay acuerdo. Dada su finalidad, veamos como se tributa esta pensión compensatoria en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

Para quien la recibe se considera como un rendimiento del trabajo, con la diferencia de que no está sujeto a retención (se percibe íntegramente) y tributa directamente en el momento de presentar la declaración de la renta durante el ejercicio correspondiente. Debemos tener presente que es obligatorio presentar la declaración si la pensión supera la cuantía de 11.200 euros anuales.

En cuanto al contribuyente que la paga, para evitar la doble tributación, la cantidad pagada reducirá la base imponible, primero la general y, si fuera necesario, la del ahorro, pero en ninguno de los casos el resultado puede ser negativo. Quien abona la pensión sólo puede reducirse la cantidad que venga reconocida en el convenio regulador o en la sentencia.

Quien abona la pensión compensatoria tiene también la opción de solicitar que el importe de la misma sea restado de sus retribuciones para calcular la retención del IRPF sobre sus rendimientos del trabajo, si los tiene. Para acogerse a esta medida, debe comunicar a quien le abona la nómina la existencia de la pensión compensatoria y la cuantía de la misma a través del modelo 145 del IRPF para comunicar datos al pagador, y debe hacerlo siempre antes del 1 de enero de cada año.