Permisos laborales retribuidos
Los permisos laborales retribuidos son aquellos días en los que está justificado que el trabajador no acuda a su puesto de trabajo sin que por ello deje de percibir su salario, por lo que deben estar expresamente regulados por la ley y recogidos en el convenio colectivo. Cuando hablamos de que están retribuidos queremos decir que, aunque no se acuda al trabajo se sigue percibiendo el sueldo base y las vacaciones correspondientes a dichos días, aunque perderemos el porcentaje de otros extras que completen nuestro sueldo, como las dietas.

Sin embargo, aunque tengamos derecho a ello, deberemos avisar al empresario con la suficiente antelación y justificar la causa de los mismos y debemos disfrutarlos cuando se produzca el hecho, es decir, no podemos “guardar” esos días para más adelante.

Los permisos a los que pueden acogerse los trabajadores son los siguientes:

– Matrimonio: Quince días

– Mudanza: Un día

– Por nacimiento de un hijo: La madre16 semanas ampliables en dos semanas por cada hijo si el parto es múltiple. El padre dos días o cuatro si debe desplazarse a otra localidad.

– Por enfermedad o muerte de un pariente: Si es hasta el segundo grado de consanguinidad (hijos, padres, abuelos, nietos y hermanos, tuyos o de tu pareja), 2 días o cuatro si es necesario desplazarse a otra localidad.

– Por cumplimiento de un deber público e inexcusable, como, por ejemplo, actuar de jurado o en una mesa electoral, el tiempo que sea necesario para cumplirlo.

– Por exámenes: Si estás estudiando una carrera, la empresa debe darte el tiempo necesario para poder acudir a realizarlos.