Piezas de segunda mano para el coche
Llevar el coche al taller es siempre un contratiempo, tanto por la incomodidad de quedarnos sin coche como por el coste que nos va a suponer, lo que implica que, en momentos como el actual, nos lo pensemos dos veces antes de cambiar esa pieza que, aunque está un poco defectuosa, podemos seguir tirando con ella.

Sin embargo, se abre una posibilidad para nosotros en un lugar en el que, seguramente, muchos de nosotros nunca habíamos pensado, el desguace o Centro autorizado de tratamiento de vehículos. En momentos de bonanza económica, los coches se amontonan en estos lugares esperando su fin en la prensa hidráulica, pero en épocas de crisis se convierten en lugares donde los coches se desmontan, se descontaminan y se separan las piezas que aún pueden ser utilizadas.

Una vez que las piezas han sido separadas, se clasifican y se almacenan a la espera de un comprador. Y entre estas piezas podemos encontrar cosas muy interesantes, como faros, intermitentes, llantas, piezas de la carrocería o, si tenemos suerte, incluso partes del motor. Y si aún están en buen estado y nuestro presupuesto no está muy boyante, podemos conseguir un gran ahorro haciéndonos con estas piezas, sin olvidar, que, dado que se trata de un desguace, también podemos regatear unos euros y tener la pieza por un precio aún mejor.

Si somos manitas y nos gusta la mecánica, podemos instalarnos las piezas usadas nosotros mismos y, aún en el caso de que tengamos que llevar el coche al taller y nos cobren la mano de obra, nos habremos ahorrado el coste de la pieza nueva, con lo cual, en cualquier caso, habremos salido ganando y nuestro bolsillo no se habrá quedado tiritando.