¿Podemos negarnos a pagar obras en la comunidad de propietarios?
En situaciones económicas como la actual, cualquier gasto extra nos puede desequilibrar el presupuesto. Y uno de los gastos extras más comunes de los propietarios de los edificios son las derramas derivadas de obras realizadas en la comunidad de propietarios. La junta de propietarios llega a un acuerdo, se contratan las obras y nos cobran la parte proporcional del importe de las mismas. En estos casos ¿Podemos negarnos a pagarlas?

Para saberlo, debemos distinguir dos tipos de obras:
– Obras necesarias para la conservación del edificio o mejorar la accesibilidad y la comunicación con el exterior del mismo.

– Obras que aportan mejoras estrcuturales o funcionales.

En el primer tipo de obras no podemos negarnos a pagarlo, ya que su pago es obligatorio para todos los miembros de la comunidad, pero en el segundo tipo, si la cantidad que debemos abonar supera el importe habitual que pagamos la comunidad durante tres meses, sí podemos negarnos aunque exista un acuerdo mayoritario de la comunidad para realizar la obra.

En el caso de que decidamos no pagar, la comunidad nos puede impedir que utilicemos la obra o la instalación que se haya realizado como mejora, pero sólo cuándo sea factible. Si por ejemplo, se instala un ascensor, no pueden impedir que lo utilicemos, pero si instalan el accesor con un sistema de llaves como mecanismo de uso privativo, al no haber contribuido a la instalación, no tendremos derecho a tener esas llaves y por tanto al uso de dicho ascensor. Por ello, si decidimos no pagar alguna mejora, tendremos que tener en cuenta que nos pueden limitar el uso de la misma, aunque tampoco debemos olvidar que los gastos de mejora en los edificios suponen un desembolso importante que no todas las familias pueden afrontar.