Precauciones al hacer la declaración
En el momento de preparar la declaración de la renta, no hay que olvidar que todo pasa por Hacienda. Conviene recordar bien todos los ingresos que se recibieron durante el año, ya que cualquier tipo de renta queda rergistrada en el fisco. Los técnicos de la Agencia Tributaria han advertido de que son muchas las dudas y consultas de los contribuyentes respecto a las ayudas recibidas. En muchos casos, la confusión se debe a que no aparecen en el borrador que suministra Hacienda o, por lo que la mayoría de los contribuyentes desconocen qué tratamiento fiscal que tienen. Antes de confirmar la declaración del IRPF de este año, en relación con las ayudas recibidas, conviene tener en cuenta los siguientes consejos:

– Revisar el borrador detalladamente. Si has recibido ayudas de algún tipo, pese a que no figuren en el documento que envía Hacienda, estás obligado a tributar por ellas. Su desconocimiento no exime del cumplimiento de la normativa y puede llevarle al pago de su correspondiente sanción. No confirmes el borrador sin revisarlo.
– Todas las ayudas recibidas forman parte de las ganancias patrimoniales de un contribuyente y deben declararse como tal. La tributación de las mismas se sitúa en una escala del 24% al 43% en el IRPF. La ley define el término de ganancia patrimonial como “las variaciones en el valor del patrimonio del contribuyente que se pongan de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en su composición, salvo que sean rendimientos”.
– Si no se acreditan estas ayudas en el impuesto de la renta, Hacienda puede solicitar una paralela en los próximos cuatro años. La Agencia Tributaria podría pedir una modificación de la declaración, con su correspondiente sanción, o incluso paralizar el abono de la ayuda hasta que la situación fiscal del ciudadano se normalice y no pese ningún tipo de carga.
– El abono de la correspondiente tributación para determinadas ayudas podrá prorratearse durante cuatro años, para aliviar a los contribuyentes.