Prestación por desempleo en el IRPF
Quienes hayan estado en paro en el año 2009 pueden encontrarse con la sorpresa de que, a la hora de hacer la declaración de la Renta, esta resulta positiva y deben abonar una importante cantidad a la Agencia Tributaria. Esto se debe a que la mayoría, si no la totalidad, de los contribuyentes tienen la idea de que el dinero que se recibe como prestación por desempleo no tributa a Hacienda. Sin embargo, no es así, ya que, esas cantidades, a efectos fiscales, se consideran rendimientos del trabajo, por lo que se sumarían a otras rentas que se hayan percibido durante el año 2009.

Por otro lado, la prestación por desempleo casi no sufre retención por el IRPF, si acaso, como máximo, un 2%, por lo que habrá que devolver a Hacienda la cantidad que no nos hayan retenido hasta que alcancemos la escala fiscal que nos corresponde, lo que supone una cantidad de dinero que se ha ido acumulando mes tras mes. Además, al ser considerada la prestación por desempleo como un rendimiento del trabajo, a efectos fiscales el INEM se considera como un pagador más cuando se computan los ingresos en la declaración de la renta, por lo que aquellos contribuyentes que hayan recibido el paro y además hayan trabajado, pasarán a tener dos pagadores, lo que supone que, en la mayoría de los casos, la declaración salga positiva.

Debemos tener en cuenta que el límite mínimo de 22.000€ a la hora de hacer la declaración se fija para el caso que sólo tengamos un pagador. Si tenemos más de uno, el límite desciende hasta 11.200 euros cuando el segundo pagador y siguientes aporten más de 1.500 euros. Esto hace que, por ejemplo, alguien que haya perdido su empleo en agosto y cobrado el paro hasta el final del 2009, deberá declarar si recibió del INEM más de 1.500€