Privatización de empresas públicas
El gobierno ha anuncia la próxima privatización de una parte de Loterías y Apuestas del Estado, así como de AENA, la organización que controla los aeropuertos españoles. La privatización es un mecanismo por el cual se transfiere total o parcialmente, como en este caso, al sector privado la titularidad de una empresa pública.

Normalmente los estados toman esta medida cuando quieren mejorar la competitividad de su economía o cuando necesitan obtener recursos para reducir su nivel de endeudamiento, como es el caso actual de España.

Cuando se privatiza una empresa se consiguen varios objetivos:

Incrementar la competencia en algún sector: Cuando es el Estado el propietario de una empresa que ofrece un determinado servicio, suele tener el monopolio del mismo, por lo que no necesita competir ni invertir en la calidad del servicio que se ofrece a los usuarios. Una vez privatizada, como ocurrió en el caso de empresas como Telefónica, sí deben comenzar a competir con otras empresas del sector, y para ello deben adecuar los precios y mejorar el servicio, suponiendo una mejora para los consumidores.
– Reducción del déficit público, ya que se eliminan las partidas que el estado dirigía a mantener y subvencionar dicha empresa, con lo que sus ingresos serán mayores.

– También puede suponer la entrada de capital extranjero en la nueva empresa privada, si se encuentra dentro de un sector que resulte atractivo para los inversores, cosa que no pueden hacer si la empresa es pública.

– Finalmente la privatización también hace que disminuyan las interferencias políticas en el sector público, ya que se evita que se nombre presidentes, consejeros y otros gestores sólo por razones políticas, independientemente de su idoneidad para el cargo.