Productos financieros para preparar la jubilación
Actualmente se habla mucho de la jubilación, tanto de ampliar la edad de la misma como de si nuestro sistema de Seguridad Social puede hacerse cargo, a la larga, de las pensiones de todos los ciudadanos según vayan accediendo al sistema de pensiones. Ante un futuro un poco incierto, quizá lo mejor sea preguntarse si existen otras alternativas privadas de cara a asegurarnos una cierta tranquilidad económica en el momento en que más lo necesitamos: tras la jubilación.

Como particulares, podemos acceder, a parte de los planes de pensiones, a dos productos, los fondos de inversión y los seguros de ahorro.

Los fondos de inversión son una institución de ahorro colectivo, donde se agrupa el ahorro de los inversores particulares hasta crear un forndo amplio que, gestionado por profesionales, proporciona liquidez a los inversores. La principal ventaja que tienen con respecto a los planes de pensiones es que el inversor puede rescatar su dinero cuando lo desee. Pero además, si no se necesitan esos ahorros, se pueden mantener en el fondo a largo plazo, y se pueden cambiar a otros fondos distintos tantas veces como se deseee sin que hay que tributar por ello.

Para formar parte de la cartera de un fondo de inversión, el particular sólo tiene que comprar una participación y automáticamente se convierte en socio del producto. Dado que existen actualmente unos 6000 tipos de fondo donde elegir, deberemos buscar el que más se adapte a nuestras necesidades y preferencias.

Seguros de ahorro o planes de previsión asegurados (PPA): Son muy parecidos a los planes de pensiones, e incluso tienen coberturas idénticas, que son la jubilación, el fallecimiento la invalidez. La principal ventaja de estos seguros es que garantizan el capital invertido más un tipo de interés mínimo que hoy día está fijado en el 2,5%. La principal desventaja es que no se pueden rescatar salvo que se dé alguna de las causas previstas en el contrato de seguro.