Pros y contras de contratar tarjetas de crédito sin cambiar de banco
En estos momentos en que nos vemos y nos deseamos para mantener saneadas nuestras economías domésticas, uno de los métodos de los que más echamos mano son, sin duda, las tarjetas de crédito, ya que nos ayudan a simplificar operaciones, evitamos el tener que llevar dinero encima y, sobre todo, nos permiten solucionar algún que otro contratiempo económico.

El problema es cuando llega el momento de abonar los gastos de la tarjeta. Según la a Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros, ADICAE, las tarjetas de crédito generan muchos gastos por comisiones y aumentan el riesgo de endeudamiento de las familias, por lo que recomiendan informarse bien antes de aquirirlas, ya que existe una oferta muy amplia y no siempre la tarjeta que nos ofrece nuestro banco es la que más se ajusta a nuestras necesidades.

Por eso existen las tarjetas que se pueden contratar sin cambiar de banco y adecuadas para todos los bolsillo. Las más conocidas en España son, sin duda, las de MBNA, que son fáciles de contratar porque se puede hacer por internet y ofrecen condiciones de pago flexibles.

Otra de las tarjetas existentes es Obsidiana Platinum, que Bankinter nos ofrece y cuenta con la ventaja de ser práctica y útil, además de devolvernos el 1% en todas las compras durante el primer año. También podemos encontrar tarjetas de viajes, deportes, etc y dentro de esto, varias están dirigidas a los autónomos

Sin embargo, ADICAE advierte que no siempre es conveniente tener varias tarjetas. Quienes obtienen una ganancia clara son los bancos y las empresas emisoras de las tarjetas porque generan beneficio por medio de comisiones, pagos aplazados o el pago de la cuota anual. También hay que tener en cuenta que el interés al que nos ofrecen el dinero puede ser muy alto, así como las comisiones por descubierto.

Por ello lo mejor es analizar todas los productos a nuestro alcance y elegir el que más se adapte a nuestras necesidades y posibilidades.