Psicología de la tacañería como una forma de ahorro
La tacañería es una actitud que, aunque también tiene la finalidad del ahorro, no es una actitud positiva porque produce sufrimiento. Es decir, una persona tacaña vive obsesionada con la acumulación de bienes. Incluso a costa de privarse de cualquier capricho pequeño que considera un despilfarro porque el verdadero placer del tacaño está puesto, precisamente, en un estilo de vida marcado por el gasto mínimo.

Perfil del tacaño

Una persona ahorradora tiene una perspectiva del consumo siempre en proporción con su nivel de ingresos y con ese colchón que quiere acumular frente a posibles imprevistos de futuro. Sin embargo, detrás del perfil de una persona tacaña se esconde la actitud de una persona que se comporta como si nunca tuviese lo suficiente.

Es decir, mientras que en el caso de un ahorrador, el dinero es un medio en función de un fin, por el contrario, para un tacaño, el ahorro es un fin en sí mismo. Es recomendable que una persona logre tener un 10% de los ingresos mensuales.

Una persona tacaña tiene un apego insano al dinero hasta el punto de que llega a identificarse con sus propias posesiones. Es decir, confunde el tener con el ser. Por el contrario, una persona ahorradora dispone de su dinero con un sentido práctico. Valora el dinero porque es consciente del esfuerzo que cuesta ganarlo, pero también quiere disfrutarlo.

Psicología de la tacañería como una forma de ahorro

Cómo afecta la tacañería a las relaciones sociales

Desde el punto de vista psicológico, la tacañería afecta incluso a las relaciones sociales puesto que muchas discusiones de pareja pueden estar causadas por una cuestión económica. Desde el punto de vista de la amistad, el tacaño también renuncia a muchos planes de ocio, por evitar los gastos.

Generalmente, la tacañería no está relacionada con los ingresos económicos que recibe una persona sino con una cuestión de actitud. En algunas ocasiones, existe un miedo al futuro. Y la persona intenta protegerse en el presente frente a esos posibles imprevistos del mañana.