Qué es un préstamo quirografario
Entre los diferentes tipos de préstamos que podemos solicitar cuando necesitamos financiación a corto plazo, está el denominado préstamo quirografario, que también se conoce como préstamo directo o en blanco.

Mediante él, se entrega una determinada cantidad de dinero a quien solicita el préstamo, a cambio de lo cual esta persona, que puede ser un particular o una empresa, se obliga a suscribir uno o varios pagarés en fechas determinadas para así ir devolviendo la cantidad prestada más los intereses pactados, durante un plazo que se ha convenido en el momento de otorgar el préstamo.

Este tipo de préstamo lo utilizan de forma habitual por aquellas empresas que necesitan financiación urgentemente y de forma temporal, para hacer frente a una ampliación de capital o para renovar el equipamiento de cara a una implementación tecnológica. Dado que su finalidad es solucionar una necesidad de financiación puntual se suelen devolver en un plazo muy corto, como puede ser un año.

Cuando la empresa solicita este préstamo, debe asegurarse de que puede devolverlo con las ganancias que obtiene desarrollando su actividad habitual, es decir, vendiendo sus productos u ofreciendo sus servicios. Por ello, no es un préstamo que deba ser solicitado por aquellas empresas que tienen problemas mayores de financiación que puedan comprometer su existencia a largo plazo.

Para concederlo, cada entidad bancaria determinará unos requisitos propios, que normalmente están destinados a comprobar amplia solvencia moral y económica de la empresa, su situación financiera, su capacidad de pago, etc. Para ello solicitará determinados documentos a la empresa antes de conceder el crédito, como son, entre otros, el balance y la cuenta de resultados, la escritura constitutiva de la sociedad, el programa y el presupuesto de inversión que tenga la empresa y los pagarés en los que se reconoce la promesa de pago del crédito.