¿Qué se evalúa en un curriculum?
Cuando redactamos nuestro curriculum queremos dar la mejor imagen de nosotros mismos como trabajadores, intentando reflejar nuestras aptitudes y capacidades de forma que el seleccionador sea capaz de apreciarlas y resultemos nosotros finalmente los elegidos para desempeñar. Sin embargo, no son estos los únicos aspectos que nuestro seleccionador va a valorar, sino otros a los que tal vez prestemos menos atención y puedan suponer una gran diferencia.

En primer lugar, en cuanto a la experiencia, deberemos incluir todas aquellas que estén relacionadas con el puesto al que optamos. Muchas personas incluyen en este apartado puestos a corto plazo que desempeñaron durante su periodo de estudiantes, lo cual sólo contribuye a hacer más farragosa la lectura del curriculum.

Por otra parte, también deberemos intentar no centrar sólo nuestra experiencia en un campo, ya que las empresas buscan profesionales versátiles que sean capaces de desempeñar diferentes tareas. Deberemos encontrar un equilibrio entre ambas. En este apartado también deberemos recoger las prácticas que hayamos realizado como becario.

Procuraremos reflejar de la mejor manera posible nuestra disposición para el trabajo ya que es, junto con la intención de permanecer indefinidamente en el puesto, una de las características que más valorará el seleccionador en un CV. En este aspecto es secundario que tu experiencia profesional no tenga mucha relación con tus estudios, sino demostrar que eres una persona trabajadora y que no te importa realizar funciones que no correspondan al puesto de trabajo.

No hagas referencia a tus expectativas salariales a no ser que el empleador te solicite dicha información. El punto de la remuneración se tratará en la entrevista.

Sobre todo, sé sincero. Recuerda que el seleccionador es una persona acostumbrada a leer curriculums y desentrañar la información que ellos recogen, por lo que lo mejor es intentar ser siempre lo más sincero posible y reflejar nuestra personalidad.