Renovar tu hogar sin necesidad de obras
Pintar las paredes, hacer una limpieza, renovar el mobiliario, reutilizar muebles viejos, comprar objetos decorativos, se pueden hacer mil cosas para renovar tu casa con poco dinero. A continuación, te ofrecemos algunas ideas sencillas y prácticas para darle un nuevo aire a tu hogar sin necesidad de liarte a hacer obras que puedan ser más costosas.

Lo primero que puedes hacer es deshacerte de aquellos objetos innecesarios que no utilizas. Muchas veces ocupan un espacio que podría servir para colocar otras cosas más bonitas o bien no poner nada y apostar más por el minimalismo. Si bien en ocasiones puede costarnos retirar aquellas pertenencias de épocas pasadas, lo cierto va pasando el tiempo y vamos acumulando o almacenando objetos sin valor alguno, inútiles, viejos e incluso rotos.

Deshacernos de todo lo que no utilizamos puede el primer paso para darle una nueva imagen a la casa. Otra opción muy recomendable y ecológica es la de reciclar esos viejos trastos y darles nuevos usos, que con un poco de creatividad seguro que los tiene. Lo único que necesitas es la imaginación y ganas de inventar.

Aprovecha el cambio de armario para organizar las piezas para el almacenaje. Una vez saquemos a la luz todos los objetos inútiles e innecesarios, será mucho más fácil ordenar cada una de las estancias. No pierdas la ocasión de reorganizar cajones, estanterías y armarios, a priori puede ser una tarea pesada pero es necesaria y luego lo agradecerás. Encontrar el orden adecuado permite optimizar el espacio, lo que también supondrá disponer de una visión mucho más limpia y amplia de las habitaciones.

Mejora la iluminación de tu hogar si consideras que no es suficiente. Valora la entrada de luz natural y complementa con iluminación artificial. Deberás tener siempre en cuenta las funciones de cada punto de luz, eligiendo las lámparas y bombillas adecuadas según nuestras necesidades. Además, será bueno cambiar esas viejas bombillas por otras de bajo consumo, a parte nos supondrá un ahorro en la factura de la luz.

Por último, también puedes limpiar, arreglar o sustituir los textiles del hogar por cortinas, alfombras, colchas, sábanas, cojines y hasta mantas. Con el uso terminan por deteriorarse hasta descolorirse o romperse. Sustituir estos elementos con nuevos colores o tejidos más frescos de la temporada, que se adapten a nuestras necesidades, es una solución sencilla, económica y práctica a la hora de darle un aire nuevo al hogar.