
Todos, independientemente de que seamos usuarios de teléfono fijo o móvil, hemos recibido llamadas con número oculto en las que se nos ofrece la adquisición de algún servicio normalmente ligado con las telecomunicaciones o el sector bancario realizadas a cualquier hora del dÃa, incluÃdos fines de semana para lograr contactar con el usuario de la lÃnea telefónica y ofrecerle el producto.
Pues bien, estas llamadas tienen los dÃas contados, o al menos deberÃan tenerlos, ya que en diciembre del año pasado se aprobó una ley que intentaba mejorar la protección de los consumidores y usuarios de cara a prácticas como la competencia desleal y la publicidad.
Teóricamente, no deberÃamos recibir estas llamadas, ya que según la ley de protección de datos, no deberÃamos recibir ninguna propuesta comercial que no hayamos solicitado expresamente, pero en época de crisis los departamentos comerciales de las empresas utilizan todas las armas a su alcance para lograr aumentar su cartera de clientes y estas llamadas es uno de los medios más utilizados.
Sin embargo, en la ley que hemos mencionado antes se recoge, entre otras prácticas comerciales agresivas por la realización de propuestas comerciales no deseadas y reiteradas por teléfono, fax, correo electrónico u otros medios de comunicación a distancia. Además, en el caso de las llamadas, para poder ejercitar nuestro derecho de oposición, es decir, dejar constancia de que no deseamos recibir dichas llamadas, “para que el consumidor o usuario pueda ejercer su derecho a manifestar su oposición a recibir propuestas comerciales no deseadas, cuando éstas se realicen por vÃa telefónica, las llamadas deberán realizarse desde un número de teléfono identificable”.
Por tanto, cuando alguna empresa nos llame con un número oculto para ofrecernos sus productos o servicios, podemos indicarle que está vulnerando la legislación vigente y se expone a las sanciones correspondientes.


























































