
Se acabó la época de los préstamos rápidos y fáciles. Hace unos años, cuando la economÃa estaba en auge y se vivÃan grandes momentos con el sector de la construcción a rebosar de faena, no parábamos de ver anuncios en los que se incitaba a todo el mundo a conseguir este tipo de ayudas, sin documentación necesaria y en menos de 24 horas.
La gran trampa estaba en un TAE que se situaba alrededor del 13%, cuando el de los bancos es de un 6-7%. La gente se sentÃa segura y se lanzaba a contratarlos. Incluso en ocasiones habÃa quienes se ponÃan en contacto con estas empresas para la reunificación de deudas, no teniendo en cuenta que iban a pagar más intereses.
Hoy en dÃa ya no vemos este tipo de anuncios. En plena crisis económica no hay quien dé un préstamo y no hay quien quiera endeudarse más de lo que está. Además, el aumento de la morosidad y la disminución en el consumo de productos duraderos como los coches o los electrodomésticos, han forzado la retirada progresiva de este tipo de empresas que florecÃan en tiempos de bonanza.


























































