¿Se puede vender un piso alquilado?
Ante la dificultad que presenta actualmente la venta de un piso, muchos propietarios deciden alquilarlo para obtener una rentabilidad por el mismo. Si durante el tiempo que el piso está alquilado aparece un comprador, el propietario sí podrá formalizar la venta, pero con algunas particularidades, ya que el inquilino, sobre todo si tiene contrato, tiene unos derechos que el propietario debe respetar.

Es por esta razón que si al propietario le surge un comprador, debe informar al inquilino porque éste tiene un derecho preferente de compra, denominado derecho de tanteo y retracto antes de poder cerrar definitivamente la compra con el primer comprador. Una vez que el inquilino haya sido informado, tiene 30 días para aceptar o no la oferta. Si no la acepta o si no contesta, el comprador tiene derecho a vender la vivienda a quien quiera. Respetar este derecho es importante, ya que si no se hace, el inquilino tendrá derecho a parar en cualquier momento la compra, igual que ocurriría si al inquilino se le indica un precio de compra de la vivienda y después en la escritura de compraventa formalizada con otro comprador aparece un precio inferior.

Sin embargo, quien compra una vivienda alquilada debe tener en cuenta que también se compromete a respetar los derechos y obligaciones del inquilino.

También hay que tener en cuenta que entre el inquilino y el propietario existe un contrato de arrendamiento que obliga a ambas partes. Si dicho contrato se ha suscrito por un periodo superior a cinco años y el comprador es de buena fe, se dará por terminado el contrato de arrendamiento, aunque en este caso el anterior propietario de la vivienda debe indemnizar al inquilino por una cantidad que equivalga a una mensualidad de renta por cada año que falte para la terminación del contrato, siempre descontando los cinco primeros años.