Seguros de protección de pagos: Pagar la hipoteca si nos quedamos en paro
El seguro de protección de pagos es un producto financiero que hace tiempo que existe, pero que, con la crisis, ha aumentado mucho su comercialización, principalmente porque su finalidad es asegurar al titular de la hipoteca o el préstamo que le pagará las cuotas si se queda en paro o sufre incapacidad temporal.

Sin embargo, a la hora de contratarlo debemos leer bien la letra pequeña, porque no lo cubren todo. Normalmente, las situaciones que cubren son las siguientes:

– Quedarse en paro. Para contratarlo debemos ser trabajadores por cuenta ajena con contrato indefinido y con al menos seis meses de antiguedad. Se cubre la pérdida del trabajo si nos despiden, no si lo abandonamos voluntariamente. Tampoco cubre el despido preferente ni los despidos sin derecho a paro.

– Incapacidad temporal. En este supuesto se cubren las cuotas en caso de que tengamos una enfermedad grave o suframos un accidente, siempre que obtengamos la baja médica dictaminada por un médico de la Seguridad Social. No se cubre la baja por maternidad.

– Clientes que pueden acogerse a dichos seguros. Aparte de los que hemos mencionado más arriba, los indefinidos y quienes tienen más de seis mese de antiguedad, también son asegurables los autónomos, funcionarios y los trabajadores fijos discontinuos durante el periodo que dure el trabajo, aunque este supuesto no lo cubren todas las compañías.

– El seguro se hará cargo de la cuota mensual de la hipoteca, o del porcentaje de la misma que hayamos contratado. El límite máximo que pagará son 12 cuotas consecutivas o 36 alternas.

– El precio del seguro. Las primas pueden ser mensuales o una prima única. El coste varía, ya que depende de factores como el periodo de vigencia de la hipoteca, el capital asegurado y la edad de los contratantes, entre otros.