Seguros para inquilinos
Cuando vivimos de alquiler, no tenemos que preocuparnos del seguro, ya que es el propietario quien tiene la obligación de contratarlo para que la vivienda esté asegurada en caso de robo, incendio o cualquier otro tipo de contingencia.

Pero si hemos alquilado el piso sin amueblar, significa que los muebles y otros enseres son de nuestra propiedad, y normalmente el propietario no tiene que responder por nuestras pertenencias o los daños que podamos causar a otros propietarios. Aunque hay propietarios que responderán por nosotros en estos casos, otros no lo harán, por lo que es un punto que debemos aclarar cuando alquilemos el piso.

Para el caso en el que el propietario no se haga responsable, ha nacido un nuevo tipo de seguro, el seguro para inquilinos, que protegen tanto el contenido de la vivienda, es decir, los muebles, la ropa, las joyas, el ordenador y el resto de objetos que sean de nuestra propiedad como los daños ocasionados a terceros, como los producidos por una fuga en la lavadora o en la bañera y otros daños que podamos causar al resto de los propietarios.

Si decidimos contratar un seguro de este tipo deberíamos asegurar, entre otras cosas:

– Objetos de nuestra propiedad que haya en el piso.

– Daños que podamos causar al propietario y a otros vecinos.

– Cambios de cerraduras en caso de que perdamos las llaves o nos las roben.

– Daños ocasionados por animales domésticos, si conviven con nosotros.

Está claro que la necesidad de contratar o no este tipo de seguro depende sobre todo de la relación que exista entre propietario e inquilino. Si la relación es buena y fluida, seguramente se podrá llegar a un acuerdo en caso de algún incidente. Si no es así, y existen tensiones entre ambos es cuando será conveniente hacerse este tipo de seguros para no vernos desamparados ante ciertas situaciones.