Cuánto cuesta tramitar una herenciaCuando un familiar nuestro fallece y deja una herencia, debemos poner en marcha una serie de trámites destinados a realizar la partición de la misma y el cambio de titularidad de los bienes que hemos heredado de forma que pasen a ser de nuestra propiedad.

Todo ello no sólo se convierte en un rosario de trámites casi interminables, sino que también nos va a suponer unos gastos a los que deberemos hacer frente. Gastos que debemos tener en cuenta para no llevarnos un susto cuando comencemos el proceso para recibir la herencia.

Cuánto cuesta tramitar una herencia

Renunciar a una herencia
Aunque no es habitual, existen ocasiones en las que los herederos deciden renunciar a su herencia. Esto se debe, principalmente a que, en el momento que aceptamos la herencia, nos hacemos cargo tanto de los bienes como de las deudas del fallecido, y tendremos que responder de ellas con nuestros propios bienes. Por ello, si tenemos constancia de que existen grandes deudas en el patrimonio del causante, tenemos dos opciones. Una de ellas es aceptar la herencia a beneficio de inventario y la otra es renunciar a la herencia.

La renuncia a la herencia debe hacerse de forma expresa y siempre ante Notario, bien mediante escritura notarial o presentando el documento de renuncia en el Juzgado competente. De otro modo, no es válida.

Renunciar a una herencia

Qué hacer cuando heredamos productos financieros
Cuando una persona muere, sus bienes pasan a sus herederos. En el caso de las cuentas bancarias y otros productos como acciones o fondos de inversión esto no significa que los herederos puedan hacerse cargo de ellos inmediatamente después de la muerte del causante, sino que deben realizar una serie de trámites para que dichos bienes cambien de titularidad.

Por ello, cuando una persona fallece, la entidad bancaria lo primero que hace es bloquear las cuentas del fallecido hasta que los herederos del mismo puedan demostrarle realmente que lo son. Para ellos, quienes hayan sido nombrados como tales en el testamento del fallecido, antes de poder acceder a sus cuentas, tienen que presentar a la entidad los siguientes documentos:

-El certificado de defunción de la persona, que debe estar expedido en la localidad en la que ha fallecido el causante.

Qué hacer cuando heredamos productos financieros

Herederos y legatarios
Cuando una persona muere y deja redactado un testamento, se recogen en él la persona o personas que van a recibir la herencia, es decir, los herederos. Sin embargo, no todos los herederos que reciben una herencia son iguales y además de estos pueden aparecer otras figuras en el testamento, como son los legatarios.

El heredero es la persona física o jurídica que es beneficiaria de una herencia, ya que heredero puede serlo tanto una persona como una sociedad o institución. Dentro de los herederos, existen unos que tienen derechos sobre el patrimonio del testador, que son los denominados herederos forzosos. Estos herederos tienen para sí unas partes determinadas de la herencia que no pueden ser eliminadas por el testador, y que, para que el testamento y la gestión de la herencia sea válida, es necesario que se respete su parte.

Herederos y legatarios

Herencia, herederos forzosos y legítima
Cuando una persona decide hacer testamento, debe saber que no puede disponer de la totalidad de sus bienes a voluntad, ya que existe una porción de sus bienes que están, por ley, reservados a unos herederos determinados, denominados herederos forzosos. Esta porción de la herencia se denomina “legítima”.

Los herederos forzosos son los hijos y descendientes del testador, aunque los nietos sólo heredan por derecho de representación

Debido a esta limitación en la disposición podemos considerar que una herencia se divide en tres tercios:

– Un tercio que debe repartirse a partes iguales entre todos los herederos forzosos, denominado “legítima estricta”.

Herencia, herederos forzosos y legítima

Preparar la herencia en vida
Cada vez son más los padres que deciden anticipar parte de su patrimonio entre sus herederos. Eso supone repartir todos sus bienes antes de fallecer. De ese modo se evitan posibles conflictos entre los descendientes y obtener beneficios fiscales. Lo más frecuente es que algunos padres regalan su vivienda a uno de sus hijos, mientras que a los otros les entregan una cantidad económica. Con este tipo de transmisiones en vida, se puede dividir el patrimonio y evitar que las disputas o peleas entre hermanos tras el fallecimiento. Además, esta práctica suele resultar ventajosa desde el punto de vista legal, fiscal, e incluso psicológico, para toda la familia. Sin embargo, hay que cumplir con algunos requisitos que establece el Código Civil.

Las donaciones entendidas como “herencia en vida” y las sucesiones (las herencias convencionales) se rigen por la misma legislación y tipos impositivos, hay algunas bonificaciones que el contribuyente puede obtener si dona parte de sus bienes antes de fallecer. Lo más importante es lo siguiente:

Preparar la herencia en vida

¿Qué ocurre con la herencia si no hay testamento?
Normalmente se hace testamento antes de morir. De ese modo, tras el fallecimiento, basta con abrir el testamento para determinar cómo se hará el reparto de los bienes, pero ¿qué ocurre cuándo una persona fallece sin haber hecho testamento?

Contra lo que se suele pensar, la herencia no queda totalmente en manos del estado, sino que los herederos serán nombrados por ley, según un orden de parentesco determinado:

– Si el fallecido tenía hijos, se reparte la herencia entre estos a partes iguales.

– Si no tiene hijos, la herencia corresponderá a sus padres, si ambos están vivos, o a uno sólo en caso de alguno de los progenitores haya fallecido.

– Si sus padres no viven y no tiene otros parientes en línea ascendente, el viudo o la viuda serán los herederos únicos.

– Si no viven sus padres, ni estaba casado en el momento del fallecimiento, la herencia pasará a sus hermanos y a los hijos de sus hermanos, y si no tiene a sus tíos y a falta de estos a sus primos carnales. Si ninguno de ellos existe, pasará la herencia a manos del Estado.

Cuando se produce el fallecimiento sin haber hecho testamento (ab intestatio), es necesario para disponer de la herencia realizar una declaración de herederos. Se trata de un documento público que recoge quienes son los herederos del fallecido. Esta declaración se realiza ante Notario, y debe hacerse en la localidad en la que el fallecido tuviera su último domicilio.

Este trámite se debe formalizar ante notario cuando los herederos sean ascendientes, descendientes o el cónyuge. Si no es así, y los herederos son tíos, primos, etc., la declaración de herederos la realizará el juez.

¿Qué hacer si heredamos un préstamo?
Cuando una persona fallece, su patrimonio pasa a sus herederos a través de la herencia. Cuando pensamos en las herencias, solemos pensar en dinero o en bienes inmuebles pero no debemos olvidar que el patrimonio de un fallecido lo constituyen tanto sus bienes como sus deudas, como la hipoteca o los préstamos personales.

Si en este caso aceptamos la herencia, tanto de forma expresa como tácita (es decir, haciendo algo que indique que la aceptamos, como quedarnos con algún objeto que forme parte de ella) deberemos responder con nuestro patrimonio de las deudas del fallecido, es decir, pagarlas nosotros.

Para evitar ésto, tenemos dos opciones. O bien rechazar la herencia o aceptarla mediante la modalidad denominada a beneficio de inventario. Esta es la opción más aconsejable si no conocemos la situación financiera de la persona de la que somos herederos o si, conociéndola, sabemos que no era buena.

Cuando aceptamos la herencia a beneficio de inventario, lo primero que se hace es un inventario judicial de los bienes de la persona fallecida. Si dentro de la herencia existen deudas, se procede a la venta de los bienes para, con el dinero obtenido, pagarlas. Si después de realizada esta venta queda algo de patrimonio, se reparte entre los herederos. Si no, obviamente no se reparte, pero nos habremos librado de la obligación de tenernos que hacer cargo nosotros de las deudas y préstamos del fallecido.

Para acogernos a esta modalidad de aceptación de la herencia, podemos hacerlo de dos formas: o bien ante notario o bien ante el juzgado, ya que es necesario que quede constancia pública de que hemos solicitado el inventario de los bienes. No podemos, en ningún caso, hacerlo a título privado, ya que no tendría validez jurídica.