
Hasta ahora, si tras revisar nuestra declaración, Hacienda encontraba que teníamos rentas que no habíamos declarado, rentas sin justificar, si estas habían sido obtenidas cinco años antes de que Hacienda lo descubrieran o nosotros podíamos demostrar que habían sido obtenidas cinco años antes, Hacienda no podía multarnos ni sancionarnos. Esto se debe a que las rentas sin declarar percibían como delito fiscal a los cinco años.
Ahora, sin embargo, esto ha cambiado, dentro de las medidas que ha tomado el Gobierno para limitar o reducir el fraude fiscal, y si la Agencia Tributaria descubre que hemos obtenido rentas que no hemos declarado, estas no prescribirán, sino que serán atribuidas al ejercicio económico de cuatro años atrás y, además, deberemos abonar, como mínimo, una multa de 10.000 euros.















