Tasas de aeropuerto
Cuando compramos un billete de avión, sobre todo si su precio es muy atractivo, comprobamos con sorpresa que raramente el precio que pagamos al final es el que habíamos visto en la oferta. Esto se debe a que el precio del billete suele incrementarse con dos conceptos, que son las tasas del aeropuerto y otros gastos de gestión y abonamos la cantidad que nos piden sin saber muy bien qué son estos dos conceptos.

Las tasas del aeropuerto son los impuestos con que los propios aeropuertos gravan a las compañías aéreas a cambio de permitirles despegar y aterrizar los aviones.

Estas tasas no tienen nada que ver con las compañías aéreas, agencias de viajes u otros mayoristas y su cuantía nunca es fija, ya que dependen de a qué ciudad volemos, el tipo de vuelo que tomemos y si el vuelo es directo o va a efectuar alguna escala técnica.

Existen algunos países en los que, además de estas tasas de los aeropuertos, existen otras tasas que son directamente impuestas por los gobiernos y que no están incluidas en el precio del billete, por lo que, si viajamos a uno de estos países, deberemos abonarlas directamente en el aeropuerto de destino.

Por otro lado, si compramos un billete de avión en una agencia o en una oficina de una compañía aérea, deberemos abonar los gastos derivados de la gestión del billete que nos hacen los empleados de la compañía o de la agencia para que podamos volar, los denominados gastos de gestión. Por ello, si compramos los billetes por Internet no pagaremos nada por este concepto, ya que dicha gestión la estamos realizando nosotros mismos. Sin embargo, tampoco nos libraremos de pagar, ya que deberemos abonar los denominados cargos de emisión, que es la ganancia que obtiene la compañía o agencia que vende los billetes por Internet.