Técnicas de entrevistas laborales: cómo afrontarlas
Dentro del proceso de selección para encontrar un empleo, la entrevista es uno de los pasos a superar. Es un momento ya de por sí estresante, debido a las preguntas que nos pueden hacer, pero además, debemos estar prevenidos de las diferentes técnicas que pueden utilizar los empleadores, a través de las cuáles estudiarán nuestras reacciones para decidir si somos los candidatos idóneos para ese puesto de trabajo:

– La entrevista estresante: Esta técnica consiste en que el entrevistador, mediante su actitud hostil y sus preguntas complicadas, nos lleva a una situación incómoda y difícil. Se utiliza principalmente para ver cómo actuamos bajo presión o en situaciones conflictivas, utilizando frases como “¿Pretende hacerme creer…?” En estos casos, lo mejor es conservar la calma, no ponerse a la defensiva y no olvidar que el empleador está representando un papel. Eso sí, si la situación se torna humillante o más dura de lo que pueda soportar, no dude en cortar la entrevista.

– La entrevista relajada: Es el polo opuesto a la anterior, ya que lo que busca el entrevistador es que nos relajemos, nos sintamos agusto y nos abramos al entrevistador en el fingido clima de cordialidad. Puede que nos ofrezcan café, agua, o que nos inviten a comer. Debemos tener en cuenta que el entrevistador estará pendiente de si somos indecisos al pedir, si nos mostramos apocados…, por lo tanto lo mejor es no olvidar nunca que estamos en una entrevista.

– La entrevista profesional: El entrevistador utiliza frases cortas y hace afirmaciones en tono severo que nos puede llegar a intimidar, dándole a la entrevista un tono frío. En estos casos, contesta con la máxima firmeza posible y mírale directamente a los ojos.