
Si decidimos optar como candidatos a un puesto de trabajo seguramente tendremos que superar varias pruebas hasta ser seleccionados. Estas pruebas pueden ser muy diferentes, desde aquellas en las que debemos demostrar que poseemos los conocimientos y habilidades necesarias para desempeñar el puesto asà como aquellas que sirven para evaluar nuestras aptitudes personales. Entre estas se encuentran los test de personalidad.
Estos test resultan muy útiles para los departamentos de recursos humanos a la hora de seleccionar entre los muchos candidatos que se presentan a un puesto, porque sirven tanto para descartar a los candidatos que no cumplen los requisitos del puesto que se quiere cubrir como para confirmar la información que se ha obtenido de la persona a través de la entrevista personal. Esto se debe a que estos test ofrecen información sobre diferentes rasgos de la personalidad como extraversión/introversión, estabilidad / inestabilidad emocional, capacidad de liderazgo, de trabajo en equipo, etc.
Existen dos tipos diferentes de test de personalidad:
- Psicométricos, que ofrecen resultados numéricos sobre las capacidades del candidato, como, por ejemplo, que tiene un 3 sobre 10 en capacidad de liderazgo.
- Proyectivos que, a diferencia de los anteriores, ofrecen información que debe ser interpretada por el profesional.
Los test más utilizados son el inventario de temperamento de Guilford y Zimmerman y el 16 PF de Catell.
A la hora de realizar este tipo de test, es bueno seguir una serie de recomendaciones para superar la prueba con éxito:
- Contesta de la forma más sincera posible y sin pensar mucho la respuesta.
- Por último, no intentes modificar tu personalidad a la hora de responder el cuestionario, ya que está formulado de tal modo que el seleccionador se dé cuenta, lo que no te favorece de cara a tu candidatura.
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