economia crisis Tipos de fondos de inversión seguros
Elegir un fondo de inversión en plena crisis es tarea más que complicada. Ante la quiebra de los bancos más importantes del mundo y los escándalos de fraude como el de Madoff, algunos de los fondos considerados más seguros han entrado en números rojos. Los acontecimientos financieros han dejado en evidencia a aquellos productos que en apariencia eran de bajo riesgo. La gente está dispuesta a ahorrar, pero no saben qué hacer en este momento con su dinero y se plantean cuestiones como si queda en el mercado algún fondo de inversión seguro.

La industria de los fondos de inversión cuenta con más de seis mil productos distintos, más de seis millones de inversores y gestiona un capital de 165.655 millones de euros.

Fondos monetarios: Durante la crisis se espera que la rentabilidad de este tipo de productos sea baja. Muy relacionados con los movimientos de los tipos de interés, cerca del 1,5%. Pero a pesar de una hipotética rentabilidad baja, es recomendable su contratación para defenderse de la crisis y no perder poder adquisitivo (ya que la inflación se espera en el 0,8%). En general, los fondos monetarios se caracterizan porque tradicionalmente han sido los productos de menos riesgo, con la obtención de rentabilidades positivas en todos los plazos. Suelen invertir en activos de renta fija a muy corto plazo, con vencimientos inferiores a doce meses.

Fondos garantizados: Garantizar la totalidad del capital es siempre algo que atrae a cualquier ahorrador muy adverso al riesgo. Pero cuidado, no todos los garantizados son seguros. Lo primero que hay que mirar antes de optar por uno de estos productos es que garantice todo el capital invertido, porque hay algunos que sólo protegen el 90%. Pues actualmente es difícil ganar con un garantizado de renta variable, es decir con fondos que vinculan su rentabilidad a lo que haga la bolsa. En la actualidad, los inversores que quieren defenderse de la crisis eligen un garantizado de renta fija que de verdad le asegure unas ganancias periódicas y no dependa de la evolución del mercado.

Fondos de renta fija a corto y largo plazo: Son fondos que se pueden mantener en cartera porque en principio se comportan bien en tiempos de crisis. En cuanto a fondos de renta fija a corto plazo, conviene apostar por aquellos que invierten sobre todo en deuda pública o gubernamental y que diversifiquen una pequeña parte de su cartera con renta fija privada de empresas representativas. conviene apostar por fondos de renta fija que inviertan en activos de la zona euro, para evitar riesgos cambiarios.

Fondos de renta fija privada de calidad: Ante las bajas rentabilidades de la deuda pública, quienes estén dispuestos a asumir algo más de riesgo pueden mirar hacia los fondos de renta fija privada. La clave está en apostar por fondos que inviertan en deuda de empresas líderes, de sectores defensivos y básicos (infraestructuras, eléctricas, energéticas o telecomunicaciones) con balances saneados.