
Tomar decisiones financieras acertadas no es tarea fácil. Por muy experto que se crea ser, el mercado es muy carpichoso y las tendencias pueden cambiar inesperadamente. Sin embargo, con un proceso de entrenamiento podemos aprender a tomar decisiones con bastante firmeza y sin miedo a equivocarnos.
Las principales recomendaciones que os podemos dar son las siguientes:
- Las normas financieras hay que respetarlas: No tenemos que comprar cosas que no nos convezan al 95%, no tenemos que prestar dinero (en todo caso regalarlo a un amigo que lo necesite de verdad), las herramientas hay que prestarlas a muy corto plazo (de lo contrario puede que no las volvamos a ver), no hay que prestar libros, tengo que ganar más para poder gastar más, tengo que ir al grano cuando hable por teléfono y no tenga las llamadas gratuitas y nunca, bajo ningún concepto, puedo gastar dinero del fondo de emergencia para caprichos o compras del dÃa a dÃa.
- Perspectiva a largo plazo: Tener una perspectiva a largo plazo hace que nuestras decisiones a corto plazo sean más acertadas. Tenemos que visualizarnos con vistas a 5, 10 o 20 años a ser posible y pensar seriamente si hay que empezar a ahorrar para algo en concreto.
- Pensamiento óptimo para las decisiones: Tenemos que hacernos muchas preguntas para conseguir los resultados que perseguirnos. Pueden haber distintas vÃas para llegar a un mismo punto, tenemos que escoger la mejor, la más segura. Es una estrategia que sirve de mucho a las personas, pues en un momento dado puede ayudarte en tu camino hacia la autorrealización.


























































