Trabajar después de la jubilación
No todas las personas se jubilan a los 67 años, algunas actividades laborales son perfectamente compatibles con una edad avanzada y las empresas comienzan a apreciar el valor de la experiencia, el conocimiento y el saber hacer de sus empleados más antiguos. Técnicos, científicos, directivos de empresas, administrativos, trabajadores cualificados en agricultura, pesca, hostelería, comercio, servicios de restauración y agentes comerciales, son algunas de las profesiones que permiten trabajar una vez superada la edad de jubilación.

Entre los sectores de actividad laboral que cuentan con trabajadores mayores de 67 años, en el caso de los hombres, la mayoría son técnicos especializados y profesionales científicos e intelectuales, seguidos de quienes ocupan puestos en la dirección de empresas y en la Administración pública. Mientras que en el caso de las mujeres, los sectores más habituales son directivas empresariales, administrativas y profesionales científicas e intelectuales, pero las actividades que más trabajadoras concentran son la hostelería y el comercio, los servicios de restauración y las ventas.

Por desgracia y debido al envejecimiento progresivo de la población, el actual sistema de pensiones no es sostenible, por lo que a largo plazo todos deberemos de tener un fondo de pensiones privado o seguir trabajando hasta que el cuerpo aguante para poder obtener ingresos que nos permitan vivir con dignidad. Sin embargo, las ofertas laborales para quienes tienen más de 67 años no abundan, se podría decir que son prácticamente nulas. La mayor parte de los trabajos son de baja cualificación y escasa remuneración: conserjes y bedeles, acompañantes de personas mayores y niños o realizar labores de limpieza.

España es uno de los países de la UE con menor cantidad de personas en activo a partir de 67 años.