Trabajar sin contrato
Dada la situación económica, las empresas continúan recortando costes para capear el temporal y poder subsistir hasta que termine la crisis. El gran número de personas en paro hace que el trabajo con un salario “en negro” y sin contrato sea una opción que muchos parados comienzan a contemplas. Si ya en momentos de bonanza económica el empleo irregular representaba el 19% del Producto Interior Bruto (PIB), no es difícil imaginar que la crisis haga que se produzca un gran aumento en el trabajo no declarado.

De hecho, muchos de los puestos de trabajo disponibles en este momento incumplen la normativa legal, ya que se acuerdan tareas sin contrato, horas extras que se realizan fuera de la nómina o pago de alguna porción del sueldo efectuado en concepto de gastos, sin alta a la Seguridad Social, con el consiguiente perjuicio de las condiciones de trabajo de las personas y de la economía en general.

Las profesiones que, según los sindicatos generan más empleo irregular son:

Agricultura: La estacionalidad de las contrataciones facilita el reclutamiento de trabajadores sin contrato. También es un sector donde se dan muchas irregularidades con respecto al cumplimiento de los convenios y la normativa de prevención de riesgos laborales y salud laboral.

Construcción: Dado el gran impacto que la crisis ha tenido sobre este sector, se ha registrado un gran aumento del trabajo sumergido, así como del incumplimiento de la prevención de riesgos laborales y la precariedad en la contratación

Hostelería: En los hoteles y restaurantes se dan muchos casos de trabajadores sin contrato trabajando para las pequeñas empresas.

Industria: el calzado y los juguetes son, según los sindicatos, los sectores en los que hay más presencia de empleo sin contrato.

Servicios: Debido sobre todo al incremento de la demanda de servicios para familias y particulares en puestos de limpieza, cuidado de personas o educación, la contratación de palabra es la que más se utiliza.