transferencias inversas Transferencias inversas
Cuando realizamos una transferencia, normalmente solicitamos a nuestro banco o caja que envíe una determinada cantidad de dinero a otra entidad bancaria, que puede ser la misma a la que pertenecemos nosotros o una distinta. Normalmente estas transferencias llevan aparejadas unas comisiones que son, a menos que la entidad te lo permita, no son negociables, ya que te estás llevando dinero de la entidad.

También podemos realizar un traspaso, es decir, mover una cantidad de dinero de una de nuestras cuentas a otra dentro de la misma entidad. Y finalmente también podemos hacer otro tipo de transferencia menos conocida que son las denominadas transferencias inversas.

La transferencia inversa consiste en que iniciamos el procedimiento para la transferencia en el banco al que va a llegar el dinero en lugar de desde el banco del cual lo vamos a sacar, que es el procedimiento habitual.

Lo que hacemos en este caso es pedirle a la entidad destinataria que te traiga el dinero. Cuando lo haces, el esta entidad emite un tipo especial de recibo contra tu cuenta en el banco del que quieres sacar el dinero y te lo ingresa en tu cuenta. En este caso normalmente no te cobrarán comisión, ya que a la entidad destinataria le estás enviando el dinero y porque no se suele cobrar ninguna comisión por el pago de recibos.

Para hacer esto es necesario ser titular de dos cuentas en distintos bancos o cajas nacionales. Normalmente todas las entidades realizan esta operación, aunque pueda recibir nombres diferentes y se suelen tardar unos tres días en tener el dinero ingresado en la cuenta a la que hemos solicitado que traigan el dinero.

Es necesario también que en la cuenta de la que solicitemos el dinero tengamos efectivo y que rellenemos un documento por el cual autorizamos a la entidad a la que pedimos que “traiga” el dinero a hacerlo.