¿Tributan las indemnizaciones por despido?
Son muchos los trabajadores que durante el pasado 2010 perdieron su empleo, momento en el que recibieron una indemnización por despido. Ahora, cuando estamos en la campaña de la Renta, muchos se preguntan si tienen que declarar el dinero que recibieron por este concepto, o si por el contrario está exento, bien en parte o sólo en su totalidad.

En el 2009 se aprobó la Ley 27/2009, de 30 de diciembre, de medidas urgentes para el mantenimiento y el fomento del empleo y la protección de las personas desempleada, mediante la cual se modificó el artículo 7 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Tras esta modificación, quedan exentas de tributar por el IRPF las indemnizaciones recibidas por despido o cese del trabajador, en la cuantía establecida con carácter obligatorio en el Estatuto de los Trabajadores, en su normativa de desarrollo o, en su caso, en la normativa reguladora de la ejecución de sentencias, sin que pueda considerarse como tal la establecida en virtud de convenio, pacto o contrato.

Por otra parte, si el despido se produce antes de que el trabajador y la empresa lleguen al acto de conciliación, también está exenta la indemnización que éste hubiera percibido, siempre que no supere a la que le hubiera correspondido en el caso de despido improcedente, es decir, 45 días de salario por año de servicio, con un límite de 42 mensualidades.

También están exentas aquellas indemnizaciones recibidas en los casos de despido o cese de los trabajadores debidos a expedientes de regulación de empleo (ERE’S), siempre que se hayan tramitado con la aprobación de la autoridad competente, o siempre que se deban a causas económicas, técnicas, organizativas, de producción o por fuerza mayor. El límite de la exención, al igual que en el caso anterior está en la indemnización por despido improcedente.