
Llenar el depósito de combustible vuelve a ser casi un lujo, por eso debemos optimizar su consumo incluso al conducir. Evita los excesos de velocidad respetando las señales, no des acelerones fuertes y no frenes bruscamente. De ese modo, viajarás más seguro y además reducirás el consumo de combustible.

No viajes al lÃmite de velocidad, en carretera por encima de los 120 km/h, el motor se ve forzado y absorbe mucho combustible. Comprueba el correcto inflado de neumáticos y óptimo estado del sistema de inyección y bujÃas. Es importante que la mecánica funcione correctamente para no perder dinero en combustible.

Para ahorrar combustible en las frenadas, levanta el pie del acelerador, frena con tiempo y usa el freno de motor siempre que puedas con una marcha corta.

Se recomienda calentar el motor antes de salir de viaje, aunque sea circulando a muy baja velocidad. Esto ahorra combustible porque el motor optimiza sus recursos cuando alcanza la temperatura correcta.

No actives la luneta térmica, luces o aire acondicionado si no es completamente necesario. El aire acondicionado a toda potencia puede aumentar el consumo de combustible hasta 1,5 litros cada 100 kilómetros.

Velocidad crucero: algunos vehÃculos disponen de la función de control de velocidad. Es recomendable activarlo especialmente en ruta, ya que al evitar excesos de velocidad, conservarás combustible durante más tiempo.

Reduce las revoluciones, cuando el motor funciona a más revoluciones significa que necesita más combustible para rodar. Por ciudad, procura viajar a 50 km/h en marchas largas, si vas en primera o segunda las revoluciones serán superiores que si vas en tercera o cuarta. Siempre que se pueda, conduce con marchas lo más altas posibles, esto reducirá las revoluciones, el motor gastará menos.


























































